Bailar como forma de vida

Salsa, Bachata, Kizomba, Swing, Rumba bolero… Hay muchas modalidades de baile y todas tienen algo en común: hacer feliz a quien los baila. Bailar tiene numerosos beneficios tanto físicos como mentales que pueden ayudar a que tu día a día sea más ameno. Desde un corazón más sano, hasta un humor radiante. Y es que parece que el baile lo cura todo. La mejor terapia al alcance de todos. Si eres de los vergonzosos, de los que sueltan un “yo no bailo” cuando te sacan a la pista, piénsatelo dos veces, tres si hace falta. Valdrá la pena decir que sí.

Una forma diferente de ocio

Si estás cansado de salir los fines de semana y no encontrar nada diferente, siempre los mismos locales, con la misma música, solo gente bebiendo apoyada en la barra, entonces este es tu sitio. Bailando conocerás locales donde la gente va a bailar, con un ambiente inmejorable donde no hay problemas, todos bailan y puedes conocer muchísima gente, aunque esto último lo verás en el siguiente punto.

Bailar es interactuar

Sabemos que se puede bailar solo, pero lo cierto es que gran cantidad de baile se realizan en pareja. Bailar invita a la interacción, a la sociabilización, a conocer gente nueva, tanto si vas a clases como si vas a locales especializados. A medida que asistas a estas clases o a bailar los fines de semana verás tu confianza reforzada, tendrás menos vergüenza a enfrentarte a una conversación con gente desconocida y subirás tu autoestima.

El mejor antidepresivo

Porque bailar nos hace feliz. Lo acreditan cientos de estudios realizados en universidades y clínicas de todo el mundo. La danza ayuda a mejorar la depresión y el estrés mediante la regulación de los niveles de serotonina y dopamina en el cuerpo, y sube los niveles de oxitoxina. Nos ayuda a olvidarnos de los problemas y descargar la mente del estrés diario, nos mejora el ánimo y nos ayuda a seguir el día con energía positiva.

Olvídate del gimnasio

Bailar quema calorías, y muchas… Con una clase de Salsa de una hora de duración se puede quemar entre 300 y 400 calorías dependiendo de la persona y la intensidad de la clase. Igual pasa con la Bachata, donde se puede llegar a perder entre 150 y 350 calorías por hora y con el Ballet clásico unas 400 o 500. Lo mejor de todo es que una hora de baile te sabrá a poco. Tonificar tu figura mientras te lo pasas bien, no tiene precio.

Que fluya (en) la sangre

El ritmo, la melodía, el balanceo del cuerpo… No, realmente lo que queremos decir es que practicar el baile hace aumentar los niveles del llamado colesterol bueno (HDL) y disminuye los del malo (LDL). Este ejercicio es perfecto para personas diabéticas, ya que ayuda a controlar el nivel de glucosa en la sangre.

Corazón sano

Boom-boom, aumenta las pulsaciones dando vueltas… y fortalece este músculo vital. No lo decimos nosotros, si no la American Heart Association, que recomienda el baile como ejercicio aeróbico para reducir los riesgos de las enfermedades del corazón, ya que ayuda a controlar la presión arterial. Los expertos recomiendan bailar con regularidad todas las semanas.

Trabaja el cerebro

¿Acaso creías que bailando sólo se ejercita los músculos? El hecho de tener que coordinar cuerpo y mente con el baile ayuda, a la larga, a reducir los riesgos de la enfermedad de Alzheimer. El American Council on Excercise realizó un estudio en el que se indica que las personas que bailan (mínimo) dos veces por semana son menos propensas a desarrollar demencia. Así que ejercita la mente recordando los pasos -un, dos, tres; un, dos, tres- y mantén tu cerebro activo.

El baile contra el Parkinson

Esta enfermedad degenerativa y que no tiene cura podría ayudar a favorecer la motricidad. La escuela de medicina de Washington University realizó un estudio donde se avaló que bailar resultaba un idóneo ejercicio para mejorar la capacidad de movimientos en los pacientes con parkinson. Aquí en España, la Federación Española de Parkinson (FEP) pusieron en marcha el año pasado la campaña #Siquieresbailamos, para dar a conocer la enfermedad y los beneficios de la música y el baile para esta enfermedad.

Disminuye el riesgo de la osteoporosis

Claro que nunca lograrás reducir este riesgo con una hora de baile en toda tu vida. Deberás ser constante durante, no mucho tiempo, si no prácticamente toda tu vida. Y es que el baile es un ejercicio de fuerza que previene la pérdida de la masa ósea. Refuerza huesos como la tibia, el peroné y el fémur. Ya lo cantaba Alaska: “muevo la pierna, muevo el pie/ muevo la tibia y el peroné; (…) Bailando, me paso el día bailando”.

Equilibrio y coordinación

El cuerpo, según el baile que se practique, tendrá que mantener el equilibrio en multitud de posiciones. Mejorará los reflejos y la coordinación, además de la flexibilidad. ¿Y para qué quieres flexibilidad? Pues para mantener el cuerpo libre de lesiones y responder mejor en caso de accidentes. Además, también mejor la postura, dándole más flexibilidad a la columna vertebral.